LA OBECIDAD

La obesidad es la enfermedad en la cual las reservas naturales de energía, almacenadas en el tejido adiposo de los humanos y otros mamíferos, se incrementa hasta un punto donde está asociado con ciertas condiciones de salud o un incremento de la mortalidad. Está caracterizada por un índice de masa corporal o IMC aumentado (mayor o igual a 24 kg/m2)o por perímetro abdominal aumentado en hombres mayor o igual a 102cm y en mujeres mayor o igual a 88 cm. Forma parte del síndrome metabólico. Es un factor de riesgo conocido para enfermedades crónicas como enfermedades cardíacas, diabetes, hipertensión arterial, ictus y algunas formas de cáncer. La evidencia sugiere que se trata de una enfermedad con origen multifactorial: genético, ambiental, psicológico entre otros. Se caracteriza por la acumulación excesiva de grasa en el cuerpo, hipertrofia general del tejido adiposo.

obecidad.jpg

MAPA CONCEPTUAL LA OBECIDAD





mapa_conceptual_de_la_obecidad.png

DIETAS CONTRA LA OBECIDAD "LA OBECIDAD TIENE REMEDIO"

Existen una serie de características que deben reunir las dietas para que la perdida de peso se realice de una manera correcta y saludable:

- Menos calorías.Toda dieta que persiga una reducción de peso del paciente al que va dirigida debe aportar menos calorías que las que se gastan para poder perder parte de la grasa almacenada. Es lo que se conoce como dieta hipocalórica.
- Darnos tiempo. Para perder peso de manera que el organismo no se resienta la Organización Mundial de la salud recomienda no perder más de 4 kilos al mes. Sólo así nuestro organismo no percibirá la disminución de la ingesta de alimento como una agresión y será capaz de adaptarse a esta sin ningún problema.


- No pasar hambre. Debe ser lo suficientemente abundante como para cubrir al menos los requisitos mínimos y para que el paciente no pase hambre (cantidades abundantes de alimentos hipocalóricos en vez de poca cantidad de alimentos hipercalóricos).

- Equilibrada. Debe ser equilibrada, es decir, deberá aportar la cantidad y proporción adecuadas de hidratos de carbono (50-60%), grasas (30%) y proteínas (15-20%), así como la cantidad adecuada de vitaminas y minerales.
- Agua suficiente. Debe incluir una cantidad suficiente de agua que oscilará entre litro y medio y dos litros.
- Varias comidas. La cantidad total de comida ha de repartirse en cinco tomas al día.
- Alimentos accesibles. Debe confeccionarse con los alimentos de la región donde resida el paciente para que el acceso a ellos sea fácil y deben tenerse en cuenta también la estación del año y los gustos personales.
- Alcohol. Deben evitarse las bebidas alcohólicas.
DOCTORA RECOMENDADA

Dra. Dª. Ana María Roca Ruiz
Médica y Odontóloga – Máster en Nutrición
Puleva Salud

Existen una serie de características que deben reunir las dietas para que la perdida de peso se realice de una manera correcta y saludable:



- Menos calorías.Toda dieta que persiga una reducción de peso del paciente al que va dirigida debe aportar menos calorías que las que se gastan para poder perder parte de la grasa almacenada. Es lo que se conoce como dieta hipocalórica.

- Darnos tiempo. Para perder peso de manera que el organismo no se resienta la Organización Mundial de la salud recomienda no perder más de 4 kilos al mes. Sólo así nuestro organismo no percibirá la disminución de la ingesta de alimento como una agresión y será capaz de adaptarse a esta sin ningún problema.


No pasar hambre. Debe ser lo suficientemente abundante como para cubrir al menos los requisitos mínimos y para que el paciente no pase hambre (cantidades abundantes de alimentos hipocalóricos en vez de poca cantidad de alimentos hipercalóricos).


- Equilibrada. Debe ser equilibrada, es decir, deberá aportar la cantidad y proporción adecuadas de hidratos de carbono (50-60%), grasas (30%) y proteínas (15-20%), así como la cantidad adecuada de vitaminas y minerales.
- Agua suficiente. Debe incluir una cantidad suficiente de agua que oscilará entre litro y medio y dos litros.
- Varias comidas. La cantidad total de comida ha de repartirse en cinco tomas al día.
- Alimentos accesibles. Debe confeccionarse con los alimentos de la región donde resida el paciente para que el acceso a ellos sea fácil y deben tenerse en cuenta también la estación del año y los gustos personales.
- Alcohol. Deben evitarse las bebidas alcohólicas.

Dra. Dª. Ana María Roca Ruiz
Médica y Odontóloga – Máster en Nutrición
Puleva Salud

La obecidad tiene remedio solo tines que poner el desempeño, la fe, y las ganas de cambiar de vida.La obesidad se define como la presencia de una cantidad excesiva de grasa corporal, lo que significa riesgo para la salud. Es el producto de un balance calórico positivo, ya sea por medio de un elevado aporte energético o por una reducción del gasto de energía. Varias líneas de investigación han descartado a la sobrealimentación como un hecho constante en los obesos, considerando a la obesidad como una entidad heterogénea, compleja y multifactorial.

La obesidad afecta a sujetos de todas las edades y sexos, presentando en Chile una prevalencia elevada, estimada en adultos de un 13% para hombres y 22,7% para mujeres. Su frecuencia aumenta con la edad hasta alrededor de los 60 años en ambos sexos y es constantemente mayor en mujeres en todas las edades, especialmente en las de estrato socioeconómico bajo. Se asocia además a una mayor prevalencia de condiciones patológicas crónicas, tales como hipertensión arterial, diabetes mellitus, colelitiasis, dislipidemias, cardiopatía coronaria, cáncer, enfermedades respiratorias, psiquiátricas, osteoarticulares y numerosas otras enfermedades crónicas, las cuales limitan las expectativas de vida, con un mayor costo de salud para la población, lo cual representa un serio problema para la salud pública mundial.

Grado de obesidad y composición corporal del paciente obeso

La obesidad se clasifica fundamentalmente en base al índice de masa corporal (IMC) o índice de Quetelet, que se define como el peso en kg dividido por la talla expresada en metros y elevada al cuadrado. Según Garrow, podemos clasificar a los sujetos en cuatro grados, de acuerdo al IMC (Tabla 1). Además es útil evaluar la composición corporal para precisar el diagnóstico de obesidad. Una clasificación alternativa, según la proposición de la American Heart Association, clasifica a los obesos en subgrupos de cinco unidades de IMC, relacionando su grado de obesidad con el riesgo de presentar complicaciones de salud (Tabla 1).

Tabla 1 CLASIFICACIONES DE LA OBESIDAD
  • |||||||| SEGUN GARROW ||
  • || || GRADO || IMC || ||
  • || Grado 0: || normopeso || 20 - 24.9 ||^ ||
  • || Grado I: || sobrepeso || 25 - 29.9 ||^ ||
  • || Grado II: || obesidad || 30 - 39.9 ||^ ||
  • || Grado III: || obesidad mórbida || �40 ||^ ||
  • || || || ||^ ||
  • |||||||| SEGUN AMERICAN HEART ASSOCIATION ||
  • || || GRADO || IMC || RIESGO ||
  • || Clase 0 || normal || 20 - 24.9 || Muy bajo ||
  • || Clase I || obesidad leve || 25 - 29.9 || Bajo ||
  • || Clase II || obesidad moderada || 30 - 34.9 || Moderado ||
  • || Clase III || obesidad severa || 35 - 39.9 || Alto ||
  • || Clase IV || obesidad mórbida || �40 || Muy alto ||
Existen otros métodos para evaluar el grado de obesidad y la cantidad de grasa corporal, con grandes diferencias en el costo, aplicabilidad y exactitud, tales como el índice de peso para la talla o peso relativo, medición de pliegues cutáneos, medición de circunferencias corporales, impedanciometría bioeléctrica, ultrasonido, tomografia axial computada, etcétera. Otros métodos están destinados casi exclusivamente al área de investigación, tales como la densitometría por inmersión, medición de potasio 40 corporal, estudios de conductividad (TOBEC), resonancia nuclear magnética, medición de agua corporal total, absorciometría dual por rayos X, etcétera.

Etilogía de la obesidad

La mayoría de los casos de obesidad son de origen multifactorial. Se reconocen factores genéticos, metabólicos, endocrinológicos y ambientales. Sin embargo, la obesidad exógena o por sobrealimentación constituye la principal causa. Entre los factores ambientales destacan tanto el aumento de la ingesta de alimento como la reducción de la actividad física. Los trastornos sicológicos provocados por el mundo moderno, así como el sedentarismo, la presión social y comercial para ingerir alimentos excesivamente calóricos parecen ser los factores más importantes en la etiología de la obesidad hoy en día. El desconocimiento de conceptos básicos de nutrición agrava aún más el problema.
A pesar de que no se ha encontrado aún un marcador genético específico de obesidad, existen algunos estudios que han intentado determinar la importancia del componente genético en comparación con las influencias del ambiente, con resultados controvertidos en favor de uno u otro, según el estudio. Se sabe que el genotipo tiene mayor influencia sobre la grasa visceral que sobre el tejido adiposo subcutáneo. Además, hay estudios que sugieren que el genotipo es responsable de una fracción significativa de las diferencias individuales en el gasto energético de reposo, efecto térmico de los alimentos y el gasto energético por actividad fisica. Ultimamente se ha descubierto una proteína producida en el tejido adiposo, denominada proteína ob o leptina, que tendría un rol regulatorio del apetito y de la actividad física a nivel hipotalámico.
Sólo un pequeño porcentaje (2 a 3%) de los obesos tendrían como causa alguna patología de origen endocrinológico. Entre estas destacan el hipotiroidismo, síndrome de Cushing, hipogonadismo, ovario poliquístico y lesiones hipotálamicas. En los niños, la obesidad puede asociarse a síndromes congénitos (síndrome de Prader Willi, distrofia adiposo genital, etcétera).
A pesar de que la obesidad rara vez se debe a una alteración hormonal, puede conducir a alteraciones de los niveles hormonales. Debido al desarrollo de resistencia a la acción insulínica, aumentan los niveles plasmáticos de esta hormona. Los niveles de triyodotironina se elevan en condiciones de alta ingesta calórica y los niveles de tiroxina (T4) están normales. La excreción urinaria de cortisol libre y de hidroxicorticoides se encuentra a veces elevada en la obesidad, probablemente debido a un mayor recambio de cortisol, por el aumento de masa magra en el obeso. Los niveles plasmáticos de cortisol, al igual que su ciclo diurno, se encuentran generalmente en un rango normal. Los niveles de hormona de crecimento generalmente son bajos, y las pruebas de estimulación muestran una pobre respuesta de esta hormona, la cual se normaliza cuando se pierde peso. Por otro lado, se han descrito alteraciones de los niveles de hormonas sexuales, tanto de origen testicular como ovárico.

Estudio clínico

En la evaluación diagnóstica de los pacientes obesos debe tomarse en cuenta los siguientes aspectos:
  • Edad de comienzo, duración y progresión de la obesidad.

  • El comienzo de la obesidad antes de los 40 años pareciera ser de mayor riesgo que a edades posteriores. Estudios longitudinales han demostrado que la ganancia de peso conlleva un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular que un nivel estable de obesidad. El sexo es otra variable de importancia, ya que las mujeres tienen un menor riesgo asociado, lo cual,podría estar relacionado con el modelo de distribución de la grasa.

  • Probable causa del comienzo de la obesidad.

  • Se debe averiguar si anamnésticamente considera algunos eventos vitales como causales, tales como el dejar de hacer deporte, matrimonio, embarazos, comenzar a trabajar, problemas familiares, dejar de fumar, etcétera.

  • Tratamientos previos.

  • Es importante descartar el uso de drogas anorexígenas, los tipos de tratamientos y su control, y la adhesión a regímenes hipocalóricos.

  • Horarios de alimentación.

  • Permite tener una visión de los hábitos alimentarios. Averiguar por el consumo de alimentos entre comidas, horario de mayor ingesta y las preferencias por determinado tipo de alimentos. Debe consignarse los lugares donde habitualmente come, y si lo hace acompañado, solo o con algún tipo de entretención, como la televisión, lectura, etcétera.

  • Presión social.

  • La intensa actividad social de algunas personas está a menudo relacionada con una alta ingesta alimentaria..

  • Relación del estado emocional.

  • con periodos de mayor consumo de alimentos, tales como la ansiedad, aburrimiento, enojo, pena, soledad, alegría, etcétera.

  • Motivación para realizar un tratamiento de obesidad.

  • Un paciente con un bajo grado de motivación casi irremediablemente tendrá pésimos resultados en cualquier tipo de tratamiento. Las motivaciones pueden ser de distinto tipo, tales como estado de salud, estética, laborales, mixtas, etcétera.

  • Actividad física actual y previa.

  • Permite evaluar el grado de sedentarismo y la eventual participación en algún programa de actividad física.

  • Antecedentes mórbidos personales.

  • Descartar diagnósticos y tratamientos previos de hipertensión arterial, diabetes mellitus, dislipidemia, gota, cardiopatía coronaria, enfermedades glandulares, cardiopatías, apnea, patologías broncopulmonares y gastrointestinales, historia obstétrica, cirugías, etcétera.

  • Hábitos

  • Consumo de alcohol, tabaquismo, deposiciones, micción.

  • Uso de fármacos.

  • Es importante descartar medicamentos que se asocian con incremento de peso como algunos antidepresivos, ciertos anticonceptivos, etcétera. Asimismo debe averiguarse el uso de medicamentos empleados para las patologías concomitantes.

  • Antecedentes familiares.

  • De obesidad, enfermedad coronaria, hipertensión arterial, dislipidemia, diabetes.

  • Grupo familiar.

  • Quienes lo conforman, otros obesos en la familia, quién cocina, etcétera.

  • Examen físico.

  • Todo paciente obeso debe ser sometido a un examen físico completo, destacando la medición de peso corporal, talla, medición de pliegues cutáneos, índice cintura-cadera (ICC), palpación de tiroides y el descarte de acantosis nigricans, marcador cutáneo de resistencia insulínica

  • Exámenes de laboratorio

  • Entre estos destacan:
    • Hemograma y VHS
    • Examen de orina completo
    • Perfil bioquímico
    • Estudio de lípidos
    • TSH, T4 libre
    • Insulinemia
    • Electrolitos plasmáticos
    • Impedanciometría
    • Calorimetría indirecta
    • Electrocardiograma de esfuerzo

Evaluación de la composición corporal

Los sujetos obesos presentan un exceso de grasa corporal, pero la mayoría de ellos tienen también mayor cantidad de masa magra que los sujetos normopeso de la misma talla, edad y sexo. En el estudio de la obesidad ha sido de utilidad evaluar la distribución regional de la grasa, lo que puede hacerse mediante la medición de los pliegues cutáneos en tronco y extremidades, relación entre la circunferencia de cintura y de cadera (ICC), tomografía computada o resonancia nuclear magnética.
El ICC ha sido el índice más ampliamente usado para clasificar anatómicamente a la obesidad en androide y ginecoide. La medición de las circunferencias se realiza con una cinta métrica, en posición de pie. La cintura se mide por debajo del reborde costal y por encima de la cresta ilíaca, tomándose la menor medición a este nivel. Se considera como circunferencia glútea la mayor medición realizada a nivel de la prominencia glútea. El índice cintura cadera se calcula de acuerdo a la siguiente fórmula:
    • ICC = circunferencia abdominal/circunferencia glútea
La obesidad androide o central se caracteriza por un acúmulo de grasa en tronco y abdomen, con un valor de ICC mayor de 1,0 para hombres y mayor de 0,85 para mujeres. La ginoide o periférica, distribuye la grasa fundamentalmente en el área glúteo-femoral, con valores de ICC inferiores a los mencionados previamente para cada sexo. La obesidad androide se asocia a una serie de complicaciones metabólicas, tales como hiperinsulinismo, diabetes mellitus tipo II, dislipidemia, gota, hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares. El mecanismo que explica esta observación no está claro, pero podría deberse a una mayor captación hepática de ácidos grasos libres a partir de los adipocitos abdominales, disminución de la extracción hepática de insulina, hiperinsulinemia y aumento de la resistencia insulínica.
Aunque no es un procedimiento clínico de rutina, de acuerdo al número y tamaño de los adipocitos, la obesidad se puede clasificar en hiperplásica, hipertrófica y mixta. Esto se puede medir a través de una muestra de tejido adiposo obtenido por medio de una punción biópsica. La obesidad hipertrófica tiende a correlacionarse con obesidad central y por lo tanto con complicaciones metabólicas.
La medición de pliegues cutáneos se basa en que más de la mitad de la grasa se encuentra depositada debajo de la piel, porcentaje que aumenta con el peso. El grosor de esta grasa subcutánea se puede medir en diferentes sitios con el uso de instrumentos calibrados conocidos usualmente como caliper. Sin embargo hay varias dificultades con la medición de pliegues subcutáneos:
  • La distribución de la cantidad y distribución de la grasa subcutánea cambian con la edad y sexo.
  • No existe acuerdo del número de sitios ni cuales son los mejores de medir.
  • Es fácil cometer grandes errores si el observador no tiene experiencia.
Durnin y Wommersley crearon tablas para medir el contenido graso del cuerpo de acuerdo a la sumatoria de los pliegues bicipital, tricipital, subescapular y suprailíaco.
La impedanciometría bioeléctrica tetrapolar es una técnica indirecta de medición de la composición corporal que se basa en que la grasa es un muy mal conductor de la corriente eléctrica, a diferencia de la masa magra que por encontrarse en una solución hidroelectrolítica es un buen conductor. Este método mide la impedancia a una o multiples frecuencias de corriente alterna, creándose ecuaciones de regresión en base al sexo, edad, talla y peso. Es un procedimiento inocuo, rápido, no invasivo, de bajo costo y con una buena correlación con técnicas más complejas. Este examen nos entrega la cantidad de agua, masa magra y masa grasa que tiene el individuo. A pesar de que no es exacto para evaluar cambios bruscos de peso corporal, es de particular utilidad en población obesa por la dificultad de otros métodos que requieren de un observador entrenado en la técn
lucha por tu vida